Alicia Hernando, investigadora del ICS de la Universidad de Navarra: “La medicina debe tener en cuenta todas las dimensiones del hombre, no solo la física”

LA CUESTIÓN DEL SER EN LOS CUIDADOS PALIATIVOS

Bajo el título “Un recorrido literario en la obra Velad conmigo de Cicely Saunders”, Alicia Hernando ha publicado un interesante artículo sobre la importancia de los cuidados paliativos en una sociedad necesitada de respuestas en la última etapa de la vida. 

ESTETICA RA (5)

Alicia Hernando es especialista en Lenguas Clásicas y Lengua y Literatura Española y ha sido profesora durante 11 años. Actualmente es Personal Investigador en Formación (PIF) en ATLANTES Global Observatory of Palliative Care, en ICS, en la Universidad de Navarra. 

De la mano de grandes autores como Tolkien, Lewis, Golding o Frankl recorre sus principales líneas argumentales en paralelo a la propia narrativa humana que busca, sufre y se pregunta. Precisamente sobre esta reseña se encuentra profundizando actualmente en su investigación para la tesis doctoral. 

Este ámbito médico, explica Alicia Hernando, no solo debe reducirse a un tratamiento, sino que, gracias a todo un equipo interdisciplinar, que involucra médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud, ha de poner en marcha un acompañamiento más completo, extensivo a las familias, ya que con el paciente sufren también sus seres queridos y necesitan de otras especialidades sanitarias como la psicológica. 

En este sentido, la enfermera británica Cicely Saunders es un pilar fundamental sobre el que se apoya este modo de cuidar, dado el valioso aprendizaje que se deriva de su trabajo en aquel hospice de enfermos terminales a los que acompañó hasta su muerte: “Cicely nos dice que es preciso velar por cubrir un sufrimiento que es total, no es un dolor físico solamente, sino social, espiritual y existencial. La medicina que propone los cuidados paliativos alivia otros aspectos y ahí entran en juego estos valores tan importantes mencionados en el blog”. Continúa comentando que “a veces, esto implica un acompañamiento psicológico profundo, otras veces es solo estar ahí, guardar silencio y dejar que el paciente se abra para resolver los conflictos que van detrás y le hacen sufrir de otra manera. Pensamos en un ELA o un cáncer terminal, pero hay otros aspectos que abordar, la persona también sufre porque se siente una carga, o porque económicamente tiene que hacer frente a una serie de situaciones, o cree que hay conflictos que no ha podido resolver con anterioridad…, es decir, el final de la vida no solo es sufrimiento médico, sino una situación más compleja”. 

Reproducir vídeo

Conferencia de David Clark sobre «Cicely Saunders: su vida, su trabajo, y su legado»

Alicia Hernando argumenta que la visión integral del hombre en todas sus dimensiones hace plantearse si el binomio paliativos-eutanasia es real: “El debate se ha polarizado y es fundamental romperlo, se juega con la semántica, con los eufemismos: ¿es una ley que ayuda para morir?, ¿hay verdadera prestación de ayudas? Son términos que calan en la sociedad con un fin que se absorbe de modo concreto, aunque no entraría tanto en ese debate, sino en cómo dar a conocer mejor los cuidados paliativos, que en sí son buenísimos.  

La intención con este enfoque en todo caso es aliviar el sufrimiento hasta el momento último. La ley de eutanasia justifica la muerte arguyendo que se llega a un punto en que ya no se puede hacer más y que en esa situación crítica es justificable morir, pero Alicia Hernando insiste en que esto se entiende mal: “En ese punto crítico termina el tratamiento con fines de curar, pero no el control de síntomas, tú puedes aliviar el dolor de distintas maneras. Los paliativos persiguen sanar en el sentido profundo del término, no solo físicamente, sino en una perspectiva psicológica, existencial y espiritual, que es lo que no ha llegado aún a descubrir la sociedad, de hecho, no conozco a nadie que sepa lo que son los cuidados paliativos y no lo valore de forma positiva tras haberlo vivido”, confiesa. 

Pone el ejemplo de un doctor que trató a una mujer con sufrimiento refractario que le pidió la eutanasia, pero entraron en un diálogo de comprensión en el que él entendió que ella llegaba agotada, ya no podía más, y frente a eso le hizo una propuesta: “bien, ya hemos hablado de lo que no, ahora hablemos de lo que sí, lo que los paliativos pueden hacer por ti”, a lo que la paciente contestó: “Te doy dos días”. Finalmente, la mujer asumió una experiencia de sedación paliativa que fue buena y tuvo un gran eco en la familia. En definitiva, considera que si se conocieran verdaderamente los cuidados paliativos no habría manera de decir que no a ellos: “Por supuesto que hay límites, pero hay que dar a conocer qué son y distinguirlo de lo que nos llega a través de los medios de comunicación, la gente no sabe lo que implican del todo por una manipulación del lenguaje”. 

En esa línea de compromiso con el diálogo entre la ciencia y el hombre, Alicia Hernando encuentra muchos argumentos razonables para ampliar el horizonte académico desde las propias Facultades de Medicina: “En todo currículum hace falta ahondar en la asignatura de medicina paliativa, es fundamental que las reflexiones de los alumnos toquen la cuestión del ser, que se propague la intención médica de curar en todos los aspectos, hay que seguir insistiendo para que la medicina avanzada pueda llegar a todas las universidades”.  

Frente a la paradoja de que en un quirófano se esté salvando una vida y justo en otra sala se pueda estar quitando otra se nos presenta un panorama complejo: “Nuestros vecinos portugueses ya han aprobado la ley de eutanasia y en otros países están viendo la posibilidad de abrir estas realidades más allá del sufrimiento refractario. Ante este panorama adquiere más relevancia, si cabe, la formación en cuidados paliativos y que las diferentes disciplinas contribuyan a cuidar a la persona en su complejidad humana”, concluye.  

Etiquetas: Sin etiquetas

Los comentarios están cerrados.