Desear comprenderlo todo

Juan Serrano 

Recuerdo que, cuando estudiaba en la universidad, me impactó mucho un profesor en particular. Me interesaba hasta el modo que tenía de bajar las escaleras. Y en contacto con él se abría paso en mí un deseo de entender todo, de comprender qué tengo que ver yo con cada una de las cosas que sucedían a mi alrededor.

Hoy soy profesor y llevo seis años dando clases de humanidades en la Universidad Francisco de Vitoria. Lo que aprendí cuando estudiaba me ha permitido estar atento al deseo de mis alumnos, que son distintos cada año pero tienen la misma necesidad que yo. He aprendido –y sigo aprendiendo– que es necesaria una tensión para vencer la tentación de quedarnos a medio camino. Sobre todo en la universidad, donde no es extraño que prevalezca el academicismo o la tentación de la mera erudición.

Lo que me salva cada día es el alumno que tengo enfrente. Mirar al que está delante con todo su deseo infinito, sin ceder a la tentación de que tengo –o, peor aún, soy– la solución definitiva no es fruto de un razonamiento sensato ni de un esfuerzo ímprobo. Se me da en la sencillez de la presencia de mis alumnos, tan necesitados como yo de comprender.

El camino a recorrer, entonces, es compartido. Y el otro no es un obstáculo sino un compañero. Y es en esta comunidad donde empezamos a comprender y a comprendernos. La universidad es justamente este lugar en el que, dando espacio a la pregunta sin censurar nada, florece la posibilidad de un camino en común hacia una certeza sobre la que asentar la vida.

La única posibilidad que he encontrado para no ceder al hastío de la vida en la docencia es ceder a la necesidad del otro. Delante de mis alumnos vuelvo a respirar y a tener más ganas de vivir y de entender. Cuando entro en el aula vuelve a abrirse en mí este deseo de comprenderme en relación con todo lo que pasa, como me sucedía con aquel profesor cuando yo estudiaba. Y como seguramente también le pasaba a él con nosotros.

Artículo original publicado en la revista Huellas, en su edición en papel.